EL MATRIMONIO
El matrimonio fue instituido por Dios cuando creó al hombre y a la mujer. Para los cristianos, Jesucristo lo elevó a la dignidad de sacramento; un sacramento que da a los esposos una gracia especial para ser fieles una al otro y santificarse en la vida matrimonial y familiar, ya que el matrimonio cristiano es una auténtica vocación sobrenatural.
El matrimonio religioso se establece con el consentimiento libre de cada uno de los dos contrayentes manifestado ante el representante de la Iglesia.
El matrimonio por su naturaleza está ordenado a la generación y la educación de los hijos, al amor y ayuda entre los esposos y a su santificación personal.
¿Qué es el Matrimonio?
El matrimonio es el sacramento que santifica la unión indisoluble entre un hombre y una mujer cristianos, y les concede la gracia para cumplir fielmente sus deberes de esposos y de padres.
¿El matrimonio es sólo para el bien de los esposos?
El amor matrimonial, que hace de los esposos “una sola carne”, es un gran bien para ellos, pero Dios les reserva bienes aún mayores en los hijos, que son el fruto preciosísimo de su amor. El amor conyugal confiere a los esposos la gran dignidad de ser “cooperadores de Dios”.
¿Cuáles son las prioridades esenciales del Matrimonio?
Las propiedades esenciales del Matrimonio son: unidad, indisolubilidad y apertura a la fecundidad.
¿Qué pecado comete el cristiano que, viviendo su consorte, se une con otra persona?
Comete grave pecado de adulterio.
¿Cometen pecado los convivientes y los unidos solo en matrimonio civil?
Los convivientes y los unidos sólo en matrimonio civil se hallan en permanente estado de pecado y no pueden recibir los sacramentos.
¿Cómo debe recibirse el sacramento del matrimonio?
El sacramento del matrimonio debe recibirse en estado de gracia y con la debida preparación; por ello se le recomienda a los contrayentes confesarles antes.
Cfr. Aciprensa y pbros. Fernando Castro y Jaime Molina.











